jueves 8 de mayo de 2008

El sueño del padre


Leonel Del Castillo es el padre de la criatura. Y si Sergio Agüero no lleva su apellido es producto de la precoz maternidad de Adriana, menor de edad cuando la cigüeña trajo a su segundo hijo al mundo. La felicidad de ese hombre menudo, de 39 años, se refleja en cada palabra. Su vástago, el más famoso de siete hermanos, cumplió con el sueño que tenía de pibe, cuando era enganche en la Reserva de San Martín de Tucumán.


Nacido en San Miguel, provincia de Buenos Aires, se mudó a Jujuy con su papá metalúrgico. Jugó en el club Villa Urquiza, de Altos Hornos Zapla. Unos años después, tras un fugaz paso por la tercera de San Martín, alcanzó a llegar a la Primera del Almirante Brown tucumano. "Pero tuve problemas con mi pase", cuenta, mientras espera la reparadora ducha de su hijo. Vivió carencias Leonel, pero desde que Sergio cumplió ocho años se dedica a acompañarlo a los entrenamientos. "No faltó nunca", se jacta. Es más, el club le compró un auto para facilitar su movilidad. "Me costaba llegar a fin de mes, pero siempre me ayudaron", agradece. Eso sí, no dejó su vicio por la pelota, el que alimentaba en la Liga de Bernal, en equipos como Dardo Rocha o El Pool. Cada vez que puede se prende en algún picadito. Aunque está tranquilo porque, tal cual dice, "Sergio cumplió mi sueño".

Fuente: ole.com.ar