Así titulaba el diario Ole un día antes del debut del kun a la nota que le hicieron a el y a la familia. A los 15 años, un mes y tres días, Sergio Agüero, la mayor esperanza de las Inferiores, debutará en Primera. Ante el Ciclón irá al banco, pero Ruggeri avisó que lo va a poner. "¡Macho!", gritó la partera. Y a papá Leonel se le dibujó una sonrisa en la cara. Su presente como enganche de San Martín de Tucumán le permitía soñar con que el pequeño Sergio Leonel Agüero, el segundo de sus siete hijos con Adriana, podría llegar a seguir sus pasos, algo difícil de imaginar con la primogénita Jessica. Mañana, 15 años, un mes y tres días de aquel pensamiento, Kun —así lo llaman en referencia a un dibujito japonés—, debutará en la Primera de Independiente. Mejor dicho: irá al banco, pero Oscar Ruggeri ya avisó que lo pondrá unos minutos para que la mayor promesa de las Inferiores del Rojo empiece a tomar vuelo."¿Si eso me pesa? Para nada. Tengo que concentrarme sólo en jugar. Lo que quiero en el fútbol ya se me va a dar", dice.
"Desde los dos años que vive todo el día con la pelota", lo define el padre. Partido que Leonel disputaba, partido que Agüero junior decía presente. "Iba a todos lados conmigo. Mientras yo jugaba, lo dejaba en el banco de suplentes para que me lo cuidaran". Sin embargo, eso duró poco. A los cinco años debutó en el club Loma Alegre con chicos de la categoría 86, dos años mayores que él. "Y lo hacía muy bien. Se destacaba", se babea papá. El pequeñín era guapo. Jugaba con y contra gente más grande, en pista, polvo, tierra o pasto, y no arrugaba. Y sacaba pecho en los potreros de Quilmes, donde armaba los equipos y jugaba por monedas o por el helado.
El club Los Primos de Berazategui fue su segunda escala cuando cumplió los siete. Al lado del DT Cacho Barreiro (por cuyas manos pasaron Cristian Martínez, Lucas Molina y Diego Ludueña, otros juveniles que hoy integran el Selectivo del Rojo) compitió en los Juegos Bonaerenses. "Le iba tan bien que me dediqué a full a él", cuenta Leonel. "A los nueve años lo llevé a Lanús. Me dijeron que Sergio era chiquito y que tenían muchos jugadores. Que volviera más adelante", agrega papá. Tarde. Kun llegó a Independiente, donde lo fichó Néstor Rambert. "A Sergio lo vi crecer y sé que tiene todo para ser un gran jugador. No he visto chicos que a su edad tengan una reacción tan rápida", lo definió Chanana.
En poco tiempo sus gambetas y su pinta de crack se volvieron tema de conversación obligado en el club. ¿Viste lo que hizo Agüerito? ¿Sabes cuántos goles metió Kun? El enganche ("Me gusta más esta posición porque puedo tirar paredes con los dos de punta y encarar", prefiere Agüero) estaba en boca de todos. En el 2001 fue campeón en Pre Novena en las Infantiles. En el 2002 debutó en el fútbol de la AFA con tres goles en el 6-0 a Estudiantes y dio la vuelta olímpica con la Novena. ¡Y atención! Coincidencia o no, es derecho como lo fue el jugador que más alegrías le dio al club: Ricardo Bochini. "Sé lo que fue el Bocha para Independiente, pero no lo vi jugar. De ahora me gustan Riquelme y Ortega", afirma.
La joya bonita. Lo que Sergio nunca pensó es que cinco días después de celebrar los 15 debutaría en la Reserva-Selectivo que dirigía el Luli Ríos. Fue el 7 de junio, con 35 minutos ante Chicago. "Me sorprendió, pero fue algo que esperaba que pasara pronto", confesó. Dos semanas más tarde, contra Banfield, jugó todo el segundo tiempo y metió su primer gol. A los dos días, se dio el gusto de practicar al lado de Insúa, Pusineri, Silvera, Rolfi y Ríos, en el que fue su primer contacto directo con la Primera y con Ruggeri, quien se preocupó por sus estudios: "Sabé que primero, antes de jugar al fútbol, hay que terminar el colegio, ¿eh?", fue el consejo paternal del Cabezón, quien lo describió como "un jugador bárbaro. Tiene una fuerza de piernas increíble. Aunque ojo, hay que llevarlo de a poco".
Por una cuestión de necesidad, mañana el DT apelará a una formación con muchos juveniles. El Rojo ya no pelea por nada, ¿por qué no experimentar? Y ahí está el punto. Que Agüero se concentre, se cambie al lado del Pocho y compañía, que vaya al banco, todo por primera vez, y que además tenga la chance de debutar, a una edad inesperada para cualquier jugador de Primera, significa mucho. Pero nada a la vez. "Estoy feliz, es lo que siempre soñé y todavía tengo que seguir aprendiendo", reconoce Sergio. Sí, es histórico. Y punto.


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