
A los 11 años el Kun iba a la primaria, 12.15 estaba en la casa. Comía y ya sentía golpear la puerta. "Kun, vamos a jugar", decían. "Dale", contestaba.
De lunes a viernes se pasaba todos los días horas y horas jugando a la pelota en el potrero de la villa. Volvía del colegio y se iba a la calle hasta 8 o 9 de la noche, la mayoria de las veces la madre lo queria matar llegaba todo sucio y transpirado, todo por un peso o la coca (era el trofeo del potrero).
Los fines de semana había cuadrangulares. Cada uno ponía una moneda. Una vez ganaron 30 mangos y compraron gaseosas cuenta con entusiasmo.
A los 12/13 años el Kun ya jugaba con gente mucho mas grande que el, siempre fue el mas chiquito en la cancha. En el 2003 con 8 partidos en primera, jugo un campeonato por plata y gano. Había tipos de 40 y algunos ya lo conocían. "Cortalo, cortalo", gritaban de afuera. Uno le pegó y se la devolvio. El dice que en el potrero si te quedás callado te agarran para “boludo"
En el barrio había una sola cancha de fútbol. De tierra, para que todos se acostumbraran a los golpes. Del fútbol, pero también de la vida. Tres palos sueltos de madera hacían las veces de arco. el Kun solía salir disparado de su casa por una ventana que daba a la cancha.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada